Sistema de vivienda antiviral

El Sistema de vivienda urbana antiviral es una respuesta arquitectónica a la pandemia actual. Pretende mejorar la higiene del entorno habitacional sin comprometer la densidad urbana necesaria para que las ciudades consuman menos energía, territorio, y recursos naturales en la lucha contra el cambio climático. Su arquitectura cuenta con un sistema de circulación completamente expuesto al aire libre, en el cual el vestíbulo de entrada, escaleras, pasillos, y hasta los ascensores son «exteriorizados» para maximizar la higiene. Además, cada una de las viviendas está dotada de un porche de entrada particular cuyo fin es proporcionar más espacio domestico expuesto al aire libre para que los confinamientos sean menos insoportables.

El urbanismo de este sistema de vivienda es el tradicional bloque perimetral alrededor de un patio central comunitario. Pasajes que perforan este bloque en cada una de sus esquinas, enlazando patio con calles, son los «vestíbulos de entrada» al conjunto. Escaleras y ascensores exteriores conducen a pasarelas completamente abiertas al cielo gracias a un perfil escalonado del edificio. Así, el recorrido desde la calle hasta la puerta de una vivienda particular, independientemente de su nivel, se realiza íntegramente al aire libre. La sección transversal de este sistema de vivienda se caracteriza por un perfil escalonado en el lado que da al patio, convirtiendo este espacio central en una especie de anfiteatro y permitiendo incluir tipologías de vivienda de muy distintos tamaños.

Este perfíl escalonado del edificio apila unidades de diferentes tamaños en diferentes niveles que van desde locales espaciosos en planta baja hasta áticos compactos en la quinta planta. Las unidades de planta baja son de doble altura y se pueden utilizar como locales comerciales, casas adosadas, o espacios híbridos («live-work»). La amplia gama de tipologías y tamaños de viviendas asegura una mezcla de clases sociales y una diversidad de hogares.

Cada vivienda cuenta con un amplio porche de entrada, un espacio «intermedio» de transición tanto entre el ámbito comunitario y el privado, como entre el exterior y el interior. Cada vivienda se dobla alrededor de su porche de entrada, convirtiéndolo en un espacio característico central de cada hogar.

El sistema consiste en un módulo básico de 7,20m de ancho cuya profundidad varía según altura. En cada nivel del módulo existen al menos tres opciones de ocupación: se puede optar por dos viviendas muy compactas de 3,60m de anchura, o una más amplia de 7,20m con dos posibles distribuciones. Todas las unidades menos las de planta baja serían prefabricadas, de madera contra-laminada en sub-módulos de 3,60m, un tamaño que permite transporte en camión y colocación en obra con grúa.

El Sistema de vivienda anti-viral es adaptable a manzanas de distintos tamaños y geometrías, ortogonales o no. Se puede conseguir una densidad urbana de hasta 450 viviendas por hectárea con las viviendas más compactas.

Versión Cerdà del sistema de vivienda antiviral:
48 módulos = máximo 544 viviendas + 32 locales + 57 árboles.
Densidad máxima: 340 viviendas / ha. FAR = 2,9

Por su forma escalonada, su circulación exterior, y sus porches particulares «intermedios», el Sistema de vivienda anti-viral es óptimo para la integración de vegetación en su arquitectura. Aparte de cubiertas verdes pasivas o activas y muros verdes en fachadas ciegas, los porches particulares posibilitan jardines privados mientras que los patios comunitarios, con su forma de anfiteatro, son ideales para el crecimiento natural de árboles.

Versión Fira Montjuïc del sistema de vivienda antiviral: 515 módulos = máximo 5980 viviendas + 200 locales + 680 árboles. Densidad máxima: 450 viviendas / ha

El Sistema de vivienda urbana antiviral es una tipología basada en patios, usos mixtos, altura media, y densidad alta que se caracteriza por su circulación totalmente exterior; una arquitectura de espacios «intermedios» en forma de jardines, porches y abundante luz y aire.

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